Explosión del Covid-19 pone a Panamá bajo gran estrés


HOY PANAMÁ – “Estamos en la ruta”, dice en la radio Juan Carlos Mojica, mientras su compañera de ambulancia, Yushara Fernández, pisa el acelerador en busca de un nuevo paciente de covid-19, en medio de una explosión de casos que colapsó la salud sistema del país.

Un paciente con covid-19, vecino de la comunidad Cerro Viento -en las afueras de la capital panameña- recibió atención de un paramédico el lunes 14 de diciembre de 2020. AFP

Yushara, de 26 años, esquiva todo lo que puede para evitar el tráfico pesado en la carretera. Mientras tanto, Juan Carlos, de 24 años, intercambia información con la base a través de la radio del vehículo.

“En los últimos días ha habido un aumento en los casos, en la atención, en los traslados, también hay un desgaste de personal, obviamente. Pasamos la mayor parte del día en la calle ”, dice Yushara.

“Al principio (tenía) mucho miedo”, pero hay que mantener la calma y la cabeza fría “porque el miedo nos hace equivocarnos”, añade.

Panamá, con 4,2 millones de habitantes, tiene el mayor número de contagios por la pandemia de toda Centroamérica, con cerca de 200.000 casos acumulados y 3.382 muertes.

Esta nación latinoamericana, que reabrió sus fronteras a mediados de octubre y comenzó a reactivar su actividad económica, vive su momento más crítico con más de 15.000 nuevos contagios y 163 muertes en la última semana.

Según datos oficiales, hay más de 26.000 personas aisladas y 1.435 hospitalizadas por covid-19, de las cuales 185 están en unidades de cuidados intensivos.

Hospitales en apuros

La situación ha provocado la saturación de los hospitales, algunos de los cuales ya no pueden recibir más pacientes. El gobierno reconoció durante el fin de semana el “estado crítico de la capacidad hospitalaria del país”.

Los paramédicos Juan Carlos Mojica y Yushara Hernández trasladaron a un paciente con covid-19 al Hospital Arnulfo Arias de Madrid, en la capital, el lunes 14 de diciembre de 2020. AFP

Por ello, busca desesperadamente la instalación de diferentes infraestructuras para atender al creciente número de pacientes y está analizando la contratación de personal extranjero.

Algunas asociaciones médicas incluso han pedido al gobierno que vuelva a las medidas de confinamiento total antes de la reapertura económica. Varios expertos señalan que las infecciones podrían dispararse hasta 4.000 al día debido a las vacaciones de Navidad.

“Estamos en una situación crítica, de colapso. Las cosas no pintan bien ”, declara Domingo Moreno, coordinador del principal sindicato médico panameño.

Sin embargo, Einar Cruz, jefe nacional del departamento de manejo de emergencias de la Caja de Seguridad Social (CSS) considera que si bien ha habido “un aumento considerable” de contagios no hay peligro de colapso por la “buena coordinación” entre las salas. emergencia, hospitales y ambulancias.

Según cifras del gobierno, Panamá cuenta con 16 médicos y 14 enfermeras por cada 10.000 habitantes, cifra que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera adecuada para garantizar los servicios de salud.

La ambulancia de Yushara llega a una casa en Cerro Viento, en las afueras de la capital panameña.

Allí tratan a un paciente de 52 años con covid-19 e hipertenso. El paciente tiene dificultad para respirar y no puede hablar. Una vez estabilizado, pregunta si no se puede dejar el tanque de oxígeno para evitar ir al hospital.

Sin embargo, debido a su estado, lo trasladó a Arnulfo Arias Madrid, el hospital más grande del país, en la ciudad de Panamá.

“Relájate, todo irá bien, pronto estarás en tu casa”, le dice Yushara, mientras el paciente se distrae con su celular.

“Nuestro personal está dando el 110% para atender a nuestros pacientes”, pero si la población no cumple con las medidas biosanitarias, la situación “se puede descontrolar”, dice Brian Ávila, jefe de operaciones de la pandemia de CSS.

Personal agotado

El aumento de casos por la pandemia ha acabado por agotar al personal sanitario, que ha tenido que hacer turnos dobles de hasta 16 horas, entre traslados y agotadoras horas de espera en los hospitales.

Un paramédico de la Caja del Seguro Social (CSS) se prepara para iniciar su turno en la lucha por brindar atención a los infectados con covid-19 en Panamá. AFP

A veces, apenas hay tiempo para cambiar el equipo de bioseguridad y hacer las necesidades fisiológicas. Incluso se han enfrentado a “escenarios hostiles, con armas de fuego”, dice Juan Carlos.

También sienten frustración e impotencia cuando ven fiestas y multitudes durante sus servicios sin medidas de protección.

“La gente no cumple con las medidas sanitarias establecidas, lo toman, a veces, como me relajo o no sé si ya las han perdido como miedo al virus, pero eso nos agota”, dice el técnico de emergencias médicas, José. Villaverde, tras dejar a un paciente covidito.

Aún no han traído la ambulancia para desinfectar cuando reciben una nueva solicitud de traslado.

Antes de aceptar la orden, José advierte a su compañero conductor: “Cambiemos (primero) Estoy todo sudado, cholo”.


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